La vida sigue igual

Estreno tardío por los horarios de Tebas del Campeonato de Liga y fácil resumen, aludiendo a la conocidísima canción de Julio Iglesias: “La vida sigue igual”. Sigue igual, porque Valverde continúa siendo excesivamente cauto en sus planteamientos, porque seguimos siendo demasiado lentos y previsibles en la circulación de balón en el ataque posicional, pero también porque la presión del equipo es eficaz y eficiente, y sobre todo, porque seguimos teniendo en nuestras huestes, al mejor jugador de la historia, que convierte cualquier noche en el Camp Nou, en una exhibición sobrenatural de fútbol, a la que nos hemos malacostumbrado simplemente, porque para él es casi rutina.

Si el año pasado, en el triste primer partido de Liga ante el Betis, vimos un Messi mucho más enfocado a la frontal del área y más desentendido de hacer llegar el balón hasta allí. Este arranque nos ofreció un Messi más cercano al rol que desempeñaba con Luis Enrique, partiendo de banda derecha, y con mucha presencia, sobre todo en el espeso primer tiempo en la sala de máquinas, retrasando, en exceso para mi gusto, su posición para acelerar y afilar las posesiones azulgranas, horizontales sobre todo la primera media hora. Veremos si marca tendencia, o tan solo es un recurso durante la temporada.

Screenshot_20180820-152208-2.png
En aquel partido contra el Real Betis, Lionel Messi realizó 8 tiros, 3 palos y 1 a puerta. Ganó 7 de 13 duelos. Hizo un pase clave y realizó 50 pases, el 80,6%. Foto vía App SofaScore.

 

Screenshot_20180820-152108-2.png
En el partido contra el Deportivo Alavés, Lionel Messi realizó 4 chutes, todos ellos a puerta, más dos palos. Completó 6 regates, superando 10 de 12 duelos disputados. Realizó 73 pasos con un acierto del 81,1%, con 4 pases claves y 3 grandes ocasiones creadas. Foto vía App SofaScore.

La otra novedad fue la presencia de Sergi Roberto en el medio campo, en el interior derecho, dejando a Ivan Rakitic en una novedosa función de interior izquierdo. Comentó Jon Iñaki Aspiazu, el segundo de Valverde, que la presencia del de Reus, estaba motivada para controlar las potenciales transiciones del Alavés. Clara muestra de que al cuadro técnico les falta todavía por entender la particular idiosincrasia culé. Resulta del todo incomprensible que se plantee de manera conservadora en función de la visita del Alavés, con todo el respeto para el conjunto Babazorro.

El experimento creo que no acabó siendo exitoso, ya que la falta de fluidez fue evidente. Tan solo en los últimos diez minutos de la primera parte, con la aparición del cansancio de principio de temporada en el Alavés, llegaron las oportunidades, primero a botas de Messi, con un larguero tras una falta sensacional y posteriormente ocasiones para Ousmane Dembélé y Luis Suárez. Sin más novedad se llegó al descanso, donde Valverde deshizo el plan inicial par dar entrada a Coutinho por Semedo, devolviendo a Sergi Roberto al lateral y a Rakitic al interior derecho.

La segunda parte comenzó con dominio algo más profundo del Barça, pero no llegaba el gol. Comenzaban a brotar, escasas pero preocupantes transiciones del Alavés. Siempre bien resueltas por Gerard Piqué, que respondió con la solvencia habitual cuando se sabe escrutado por la afición. En este caso por su viaje relámpago a Orlando motivado por otra de sus exitosas aventuras empresariales. Además, en último caso, un atentísimo Marc-André ter Stegen, acudía al rescate.

Avanzaban los minutos y no llegaba el gol. Bien es cierto que no se respiraba una excesiva preocupación en el aficionado culé, pues parecía evidente, que antes o después caería por su propio peso. Y así fue. Messi forzó una falta en la frontal del área. Consciente de que la barrera tendría en mente su lanzamiento en la primera parte, que la superó para que solo la intervención del larguero evitara el seguro gol. Decidió tirar de nuevo de pillería, como hizo la temporada anterior contra el Girona y golpeó por debajo de la barrera, para hacer inútil la estirada del muy acertado Pacheco, siempre protagonista frente al Barça. Un minuto después, el rosarino volvería a encontrarse con la madera, en un golpeo de rosca desde dentro del área.

De ahí al final, fueron llegando las ocasiones. Coutinho, con su típica conducción de corona de área hacia dentro y latigazo, sembró la tranquilidad con el segundo gol. Pacheco salvó un par de ocasiones más. Ya en el descuento, la Bestia Parda volvió a controlar un balón dentro del área entre dos rivales y acabó por perforar por tercera vez la portería del Glorioso.

Dk-Ptg_XsAATmHv
Celebración del gol de Philippe Coutinho. El brasileño fue la sorpresa comenzando el partido como suplente pero jugó los 45 minutos de la segunda mitad. Foto vía: @forca_fcb Tw.

En resumen, partido un tanto deslucido del equipo, que solo la presencia de Messi, en la construcción, el desborde, el pase definitivo y la finalización, convirtió en un espectáculo de highlights al que llevamos ya más de una década acostumbrándonos. Solo seremos suficientemente conscientes de su valor e irrepetible singularidad, cuando -esperemos- dentro de muchos años, dejemos de tener la fortuna de disfrutar del “Petitó” todas las semanas. Ya sea en vivo, por televisión o enfundado en la zamarra azulgrana.

FC Barcelona 3-0 Deportivo Alavés


Barcelona: Ter Stegen; Semedo (Coutinho, min.46), Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Sergio Busquets (Arturo Vidal, min.85), Rakitic, Sergi Roberto; Dembélé (Arthur, min.77), Messi y Luis Suárez.

Alavés: Pacheco; Aguirregabiria, Laguardia, Maripán, Duarte; Torres (Marín, min.68), Manu García, Wakaso; Ibai Gómez, Sobrino (Burgui, min.71) y Jony (Borja Bastón, min.68).

Goles: 1-0: Messi, min.64. 2-0: Coutinho, min.83. 3-0: Messi, min.92

Árbitro: Sánchez Martínez (Comité murciano). Mostró tarjeta amarilla a Torres (min.10) y Maripán (min.41).

Incidencias: Partido de la primera jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 52.356 espectadores. Antes del encuentro, el Barcelona ofreció la Supercopa de España a la afición y el Alavés le hizo el pasillo como campeón de la competición. También se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento de José Antonio Zaldua y Jordi Villacorta, exjugadores del primer equipo de fútbol y hockey patines del Barça, respectivamente. EFE

20180820_194736_0001.png

20180820_194719_0001.png

20180820_194649_0001.png

*Esta web no aloja ningún vídeo.

Un comentario sobre "La vida sigue igual"

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s