Una Charla con Pep Setvalls

El mundo del fútbol va muchísimo más allá de lo que pueden abarcar nuestros ojos. Detrás de los focos, donde no llegan las cámaras ni los focos, actúan muchísimas personas que son esenciales para que el fútbol siga avanzando. Pep Setvalls (Navarcles, 1974) ha estado en ambos frentes. Sabe cuánto queman los los focos y ha aprendido a convivir en la sombra de este enorme negocio. Setvalls, que llegó a debutar con el FC Barcelona en la temporada 1995/1996 e hizo carrera en equipos como el Lleida, el Rayo Vallecano o el Levante, trabaja para el despacho de Josep Maria Orobitg haciendo de asesor de futbolistas y scouting. Charlamos con él para saber en qué consiste su trabajo, cómo es este mundo para la mayoría desconocido y, por supuesto, le preguntamos por el FC Barcelona.

Setvalls se tuvo que retirar con 31 años, en 2005, por una lesión de rodilla que lo apartó de los terrenos de juego. A partir de ahí empezó a ver el fútbol desde el otro costado, entrando en el despacho que le había representado. Su trabajo consiste en distintas cosas. “Nosotros empezamos a ojear futbolistas a partir de los 14 o 15 años, y mi trabajo es buscar a aquellos futbolistas que creo que tienen más probabilidades de llegar alto. Luego está todo el tema de contratos con los clubes, de gestionar marcas deportivas, agencias de publicidad… Hacemos muchas más cosas que hace 15 años.” El fútbol avanza a pasos agigantados, a veces a una velocidad mareante. Jugadores con 13 o 14 años, véase Xavi Simmons, convertidos en estrellas prematuras. “Antes no teníamos representante hasta los 18 o 19, cuando estabas en el filial. Ahora con 12 años hay niños que ya tienen representante. El mercado te empuja a ir hacia estas categorías, pero es una lotería. Nosotros (Orobitg) preferimos buscar jugadores a partir de los 14/15, aunque sea muy difícil dar con la tecla.

El talento se ve a la primera, pero no es hasta cierta edad cuando este talento va acompañado de otros condicionantes que lo hacen apetecible. “Con 11 o 12 años puedes ver el talento en un jugador, pero hay aspectos como el físico que condicionan muchísimo a estas edades. Es necesario hacer una radiografía global del jugador, porque lo que buscamos es a futbolistas con potencial para llegar al filial de un equipo de Primera División, y esto con 11 o 12 años es imposible saberlo.” ¿Cómo hace este trabajo de scouting? “Hablo mucho con la gente. Con su entrenador, con gente del entorno, con el público… es un trabajo en el que debes saber escuchar, pero lo que más pesa es el impacto que te genera. Hay futbolistas que con dos partidos ya tengo suficiente, otros los sigo toda la temporada. Depende en cada caso“.

Setvalls se retiró en 2005 de un mundo hiper competitivo para dar el salto en otro que, aún sin las miradas inquisitivas de la gente, sigue siendo igual de complejo. “Hay muchísimos representantes. Cada jugador es libre de escoger, y dependerá de su entorno qué representante elija. Hay a quienes les gusta que les coman la oreja, que les digan lo buenos que son y lo lejos que llegarán. A nosotros este modus operandi no nos gusta, porque es crear falsas expectativas. Preferimos la sinceridad y la transparencia: ir de cara.” El fútbol base es un caldo de cultivo terrible en el que se crean y se destruyen jugadores a partes iguales. No da tiempo ni de asomar la cabeza cuando ya te han sentenciado. No hay memoria ni paciencia. Por eso Setvalls recalca la importancia del representante en este proceso. “Es nuestro deber asesorar al futbolista, mostrarle la realidad. Me ayuda mucho haber sido futbolista, porque puedo entenderlos, sé de qué va esto”.

Setvalls estuvo en las entrañas del FC Barcelona. Hizo rondos con Koeman, Stoichkov o Romario. Estuvo dos años en el filial hasta que descendió a 2aB. Ahí sus caminos se separaron. Pero estar en la máxima exigencia, pisar el club más exigente del mundo en épocas tan difíciles lo preparó. “Esto te prepara, te da una experiencia que te ayuda a transmitir una serie de valores a los chicos. Hoy en día no se están llevando bien a los jóvenes jugadores.” Hay una tendencia muy peligrosa, sobre todo en los medios de comunicación, en buscar la siguiente gran estrella. Una presión que se traslada al aficionado, a los padres, al niño. “Todos construimos esto: representantes, marcas, periodistas, padres. A la prensa les da igual destrozar futbolistas. Si no es este será otro. Se pone en portada “el nuevo Messi” y si no es este, pues ya vendrá otro. Creamos pequeños monstruos. Porque a todos nos gusta, a los padres les gusta que su hijo sea famoso. Pero esto genera muchísima frustración. Un niño de 15 años que gana más que sus padres, que va con la selección y todo el mundo le dice lo bueno que es. Luego puede que termine desapareciendo del mapa. ¿Qué pasa con su entorno, con el jugador? ¿A dónde van sus expectativas? Tenemos que ser honestos y trasladarle al chaval que las probabilidades de llegar a la elite son muy escasas.”

El despacho de Orbotig es uno de los más importantes en Catalunya. Representan a futbolistas como Sergi Roberto, Sergio Busquets, Jonathan Soriano o los jóvenes Collado y Jandro Orellana, del Barça B. El caso de Soriano es paradigmático, ilustra muy bien las dificultades que un futbolista se encuentra a lo largo de su camino. “Su caso es para estudiar, es digno de admirar. Para él llegar al filial del Barça era dar un paso atrás (tenía 26 años), estuvimos pensando mucho qué hacer, porque había tenido algunas cesiones que no habían funcionado. Fue llegar al B del Barça y ser el máximo goleador en sus dos temporadas. Para él fue un enorme impulso y al salir de ahí tuvo muy buenas ofertas“. La importancia de relativizar los pasos en tu carrera, de entender que dar uno hacia atrás te puede servir para dar otros dos hacia adelante. “La gente se piensa que cuando dejas el filial del Barça no hay fútbol, pero es justo al contrario. Ahí empieza todo“.

Jonathan Soriano marcó 172 goles en 203 partidos con el Salzburg, uno de los equipos de moda. La factoría Red Bull tiene un modelo de gestión en el que creen y los resultados están llegando. “Son fantásticos. Trabajamos mucho con ellos y es brutal. Tienen unas instalaciones impresionantes, cuidan muchísimo la cantera, tienen las ideas muy claras y saben qué fichar. No se puede comparar con los grandes de Europa, porque a Barça y Madrid se les exige ganarlo todo, y esto quema mucho. Pero sí que nos podemos preguntar por qué, con todo el dinero que invierte el Barça, salen tan pocos jugadores para el primer equipo.” Existe, en el FC Barcelona, ese cortoplacismo imperante en todo gran club, aún más acentuado por la tiránica presencia de un Messi que se acaba, y esto hace que no haya tiempo que perder.

Àlex Collado, Jandro Orellana, Riqui Puig, Iñaki Peña. Algunos de los nombres más destacados de una generación talentosa que, de momento, apenas ha tenido impacto en el primer equipo. Desde Orbotig gestionan a Collado y Monchu y Setvalls lo tiene claro. “Son futbolistas para apostar por ellos, tienen el talento y la cabeza. Muchos de ellos llevan mucho tiempo mamando ADN Barça, saben lo que es esto. Pero hay una política de fichajes que en muchos casos te lleva a preguntar si lo que se ficha no está en el plantel. Se les barra el paso al primer equipo porque no se les da confianza.” El pasado reciente del club es, a veces, peligroso pues distorsiona la imagen y alimenta comparaciones un tanto absurdas. “Cuando Aleñà, Cucurella o Collado asoman la cabeza no se les puede comparar con Xavi, Iniesta o Alba, es injusto. Se debe mirar qué eran y dónde estaban esos futbolistas con 20 años, no con 28. Se necesitan unos años de rodaje en el primer equipo, mira a Sergi Roberto, es el claro ejemplo. Ha tenido paciencia y ha sabido aguantar su momento“.

Pero en el FC Barcelona el caso de Sergi Roberto es, recientemente, más excepción que norma. Una gran camada de futbolistas como Sergi Gómez, Jordi Mboula, Eric Garcia o Robert Navarro han abandonado el club antes de debutar para aceptar propuestas muy jugosas. Ahí algo falla. Cuando el Barça no es capaz de retener a jóvenes talentos. “Es entendible el camino que toman estos futbolistas. El apartado económico es muy importante, difícil de obviar para muchos jóvenes. Si encima ves que estás rapado deportivamente, con pocas opciones de subir a corto plazo y te ofrecen un proyecto interesante, aceptas. Pero mi opinión es que siempre tendrás tiempo de tomar esta decisión, quema todas las opciones que haya para llegar al primer equipo, ten paciencia.” El Coronavirus amenaza todos los mercados, y el fútbol, siempre indemne a los males de la gente, no escapa de esta desgracia. El FC Barcelona tiene en sus jóvenes una gran oportunidad para volver a recuperar una forma de hacer, un modelo que lleva mucho tiempo siendo solo un viejo recuerdo.

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