Conociendo a Alfred Schreuder

Desde la debacle en Lisboa, el Barcelona vive en una espiral constante de nuevas informaciones. Entre muchas de las noticias y rumores que se han publicado estos últimos días, casi pasó desapercibida el nombramiento de Henrik Larsson como parte del staff técnico de Ronald Koeman. Los exjugadores blaugranas, que coincidieron en el Feyenoord Rotterdam a mediados de los 90 cuando el defensa estaba en el ocaso de su carrera, mientras que el delantero empezaba a despuntar fuera de Suecia, compartirán vestuario de nuevo ahora como máximos responsables del banquillo barcelonista. Y junto a ellos, como mano derecha de Tintín, un nombre más desconocido para el culé: Alfred Schreuder.

Con más de 300 partidos como centrocampista en la neerlandesa Eredivisie, Alfred Schreuder se está dejando conocer más por su papel en los banquillo. Nacido en plena efervescencia del Totaal Voetbal holandés de los 70, este hijo del pequeño municipio de Barneveld (provincia de Güeldres) cumplirá 48 años el próximo mes de noviembre como una experiencia apreciable como asistente técnico, pasando por instituciones como Twente, Hoffenheim, desde donde viene de ser el primer entrenador, y el gran Ajax de las semifinales de Champions 18/19.

Hermano menor del también futbolista Dick Schreuder, este mediocentro salido de la cantera del Feyenoord, con cuyo primer equipo pasaría por diferentes etapas, acabó proporcionando más impronta con el RKC Waalwijk o NAC Breda. Apenas recién cumplidos los 36, el antiguo centrocampista empezaba su rol como parte de un cuerpo técnico en el Vitesse de Theo Bos. Era el momento de empezar a utilizar las experiencias como futbolistas bajo las órdenes de entrenadores relevantes como Bert van Maarwijk*, Leo Benhakker, Erwin Koeman (el hermano de Ronald) y Henk Ten Cate. Con el también segundo entrenador del Barça de Frank Rijkaard, Schreuder pasó tres temporadas en el NAC a principios de siglo.

A Ten Cate le recuerda como uno de los “mejores entrenadores” que ha tenido. “Nos hizo entender que el fútbol era un oficio. Te ponía en forma trabajando la mentalidad y la técnica en cada ejercicio”, diría en una nota a Voetbal International. Sin embargo, de quien mejor recuerdo tiene es del integrante de la Naranja Mecánica Wim Jansen. Fue Jansen quien le hizo debutar con el Feyenoord. “Siempre trabajaba con nosotros en cómo debíamos de ubicarnos en relación con el oponente. Por ejemplo, en juveniles acostumbrábamos a jugar juegos posicionales (rondos, posesiones…) y ya nos advertía que no debíamos mantenernos en las esquinas. Al contrario, debías moverte por la línea para tener mayor ángulo de visión y tener más posibilidades de juego”.

Twente, Hoffenheim y Ajax son parte de su pasado


Cruyffista declarado, Schreuder pronto cambió Arnhem por Enschede para a partir del verano de 2009 ingresar en el cuerpo técnico del FC Twente de Steve McClaren. Desde la sombra, con el inglés como líder y los goles del costarricense Bryan Ruiz, los ‘tukkers’ festejaron su primera liga holandesa. Al año siguiente (10/11), con el belga Michel Preud’homme como máximo responsable, el Twente le ganó la Copa al Ajax. Después del exportero, pasó Co Adriaanse y volvió McClaren, hasta que Schreuder, hasta ese momento en un segundo plano, se convirtió en el primer entrenador de los tukkers. Primero fue de forma interina (primavera 2013*) y después, en la sombra (13/14). Sin la titulación adecuada, el Twente hubo de contratar a Michel Jansen para que firmase como lugarteniente del vestuario. Para la 14/15, con el papeleo arreglado, un club encaminado a la bancarrota y el marroquí Hakim Ziyech en plantilla, acabó firmando el 10º puesto.

A finales de agosto, Schreuder finiquitó su relación de cinco años con el Twente tras un mal inicio de campaña. Dos meses más tarde, en octubre de 2015, dio el salto a la Bundesliga para ser el segundo del veterano y también neerlandés Huub Stevens en el TSG 1899 Hoffenheim. Debió causar buena impresión en esos meses pues, a pesar de que Stevens dimitió -tras una victoria en diez partidos- alegando problemas de salud, el club de la ciudad de Sinsheim decidió que Alfred Schreuder mantuviese su puesto. Era febrero, y la era del joven Julian Nagelsmann (que hubiera sido el técnico a partir de la 15/16) empezaba en el ‘Kraichgauer’. El Hoffenheim se alejó del descenso en esos meses iniciales y al curso siguiente los de Nagelsmann clasificaron como cuartos en la Bundesliga 16/17.

Tras caer en la previa de Champions contra el Liverpool de Klopp, alemán y holandés separaron sus caminos en enero de 2018. El Ajax acababa de nombrar a Erik ten Hag como entrenador, para reemplazar a Marcel Keizer, y a Ten Hag le pareció oportuno que fuese Alfred, excompañero suyo en el RKC Waalwijk durante la temporada 94/95, quien le acompañase en una aventura que depararía muchos éxitos. El subcampeonato de aquella primera mitad de temporada fue superado con creces con el doblete (Eredivisie y KNVB Beker) al curso siguiente, más unas aplaudidas semifinales de Champions League. “Dijeron que era el cerebro del éxito del Ajax 18/19”, nos cuenta Ruben Jongkind, alguien que conoce muy bien a Alfred.

 “Alfred es un chico muy majo, con una buena relación con los jugadores y que sabe escuchar. Es del pueblo donde yo crecí [Barnevald] y hasta le llegué a entrenar por unas lesiones que tuvo al final de su carrera. El propio [Frenkie] De Jong tuvo una buena relación con él y pienso que pudo recomendar su nombre. Alfred está muy interesado en la dinámica del juego y en cómo poder transmitir los conceptos tácticos a los jugadores”, relata Jongkind, con pasado en el Ajax y en la actualidad trabajando en el FC Volendam (Eerste Divisie, la segunda neerlandesa).

Mientras tanto, Nagelsmann había mejorado sus números en el Hoffenheim con un tercer puesto el año en que Schreuder se fue. Tras una peor dinámica de resultados en la 18/19, Nagelsmann daba por acabada su etapa en la región de Karlsruhe y anunciaba que firmaría por el RB Leipzig de cara a la 19/20. En Sinsheim pensaron que quién mejor que el antiguo segundo de Julian para hacerse cargo del Hoffenheim, acción que también aplaudió el propio renunciante. “Es un buen tipo y un buen entrenador”, dice Nagelsmann cuando le preguntan sobre Schreuder, ya un amigo para el actual director técnico del RB Leipzig.

Su Hoffenheim 19/20


El día de su presentación, el director de fútbol profesional del Hoffenheim Alexander Rosen reafirmaba la buena sintonía y aptitudes del natural de Barnevald: “Nos llevamos bien de inmediato y rápidamente me di cuenta de que Alfred no es un entrenador asistente clásica. Fue una oportunidad especial para él poder trabajar con un entrenador tan experimentado como Huub Stevens. Alfred ya era gerente en el campo de entrenamiento en ese momento, aunque Huub finalmente tomaba las decisiones finales”. La revista Kicker también aplaudía el nombramiento: “Schreuder, de 46 años, causó una excelente impresión durante su primer período en Hoffenheim, como entrenador y como persona. (…) Durante su colaboración con Nagelsmann, el holandés estuvo bastante influenciado por su entonces jefe en términos de visión futbolística”.

A pesar de que la temporada estaba siendo de un nivel aceptable, a principios de junio, Schreuder se desvinculó por segunda vez del Hoffenheim debido a “diferencias sobre la dirección del club y el camino común posterior”. El equipo iba 7º, con 43 puntos (13V; 8E; 12D). “En cuestiones importantes teníamos opiniones diferentes, por lo que trabajar juntos más allá del final de la temporada no tenía sentido”, aseguró el director de fútbol profesional del club, Alexander Rosen. El cambio no perjudicó al grupo que culminó las últimas cuatro fechas con tres victorias y un sexto puesto que le permite clasificar directo a la fase de grupos de la próxima Europa League, pero… ¿cómo jugó el Hoffenheim de Schreuder?

“Su Hoffenheim digamos que tomaba caminos mucho más directos que los que tomaba Nagelsmann. Más ida-vuelta por errores de ejecución en la fase de recuperación tras pérdida sobre todo y en las marcas a balón parado”, relata Shark Gutiérrez, que recuerda las importantes salidas de Demirbay y Amiri. La consigna parecía ser “lanzar y correr”. “Aun siendo proactivo con la pelota, y atacando con siete jugadores por delante del poseedor algunas veces. Un juego rápido, sencillo y permitiendo mucha libertad arriba para fluir. A la hora de recuperar no era igual de efectivo”, explica el comunicador digital focalizado a la Bundesliga

Por su parte, el analista Bat Raúl Pérez califica de este modo su temporada: “Le costó mucho encontrar un dibujo al principio de la temporada, sobre todo con fichajes como Robert Skov. Una vez le encontró posición como carrilero, parece que todo fue más fácil. 1-3-5-2 con Grillitsch como el mediocentro que bajaba en inicio de juego y también un hombre importante fue Christoph Baumgartner, como segunda punta brindaba ciertos descensos, pero, sobre todo, recargaba el área. Al Hoffenheim le gustaba mucho progresar por fuera ganándole la espalda a los laterales rivales con Skov y Kaderabek en banda; y de ahí tirar la diagonal para los llegadorees como Baumgartner o Kramaric”.

De nuevo, Schreuder vuelve a bajar un escalón en la graduación. Vuelve a ser el asistente. Pero lo hace en un club mucho mayor, aunque en una situación complicada. Schreuder viene a aportar a Koeman, quizás, un poco del fútbol que se viene practicando en Alemania (y Ajax) en los últimos años. El fútbol líquido en ataque, de fuertes presiones a las salidas del rival y con ritmos más altos que los acostumbrados en la liga española. Aunque, como todo entrenador, será en parte esclavo de las herramientas con las que disponga en el Barça 20/21, tan impredecible en estos momentos que se antoja difícil prever cómo puede mostrarse en el campo. Lo seguro es que junto a dos iconos del barcelonismo, estará un holandés de menos renombre pero de amplia experiencia para ayudar a que Koeman y Larsson reverdezcan glorias pasadas en su vuelta al Barcelona.

*Fue anunciado como próximo asistente de Bert van Marwijk en la Selección de los Países Bajos a partir de la 12/13, sustituyendo a Cocu. La idea era que compaginase su papel en el Twente con la Oranje, pero los malos resultados en la Eurocopa 2012 terminan con el periodo de Van Marwijk y provocan la llegada de Louis van Gaal con su propio staff.

Foto de portada: Dean Mouhtaropoulos | Getty Images Europe

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