¡Oh, no! ¡Censura al gran ganador!

FUEGO A DISCRECIÓN | Jorge Ley

La moción de censura que por salud democrática y mental tiene a la Junta de Bartomeu en estado de shock, su estado normal, por otro lado, ha congregado a casi toda la oposición organizada del barcelonismo y, ante la adversidad circunstancial y la malintencionada, ha reunido más de 20000 firmas de rechazo a un modelo desastroso de gestión, comunicación, construcción y hasta “fallido en el aspecto humano”, asunto en el que hacen hincapié por lo bajini cuando les salta la vena rencorosa. Si este fuera el mundo prepandemia, y comprobado el hartazgo generalizado, es probable que los auditores siguieran contando firmas y las papeletas todavía fuesen llegando por toneladas vía tractores. Una demostración de vitalidad de un club que no es (solo) lo que Bartomeu suele deshacer desde la poltrona.

Ante la avalancha de firmas, el amigo Daniel Cana escribió que esta Junta tendría que abandonar ya. “Por imagen de club”, especificó. Y es un sentimiento generalizado que entiendo, pero no comparto. Esta gente se merece que un voto mayoritario, calificado y censor les eche de un poder que tan mal y rencorosamente han manejado. La famosa accountability, en pretencioso anglosajón. Merecen, por fin, escuchar y atender una voz que no sea la de unos palmeros que, sin temor al ridículo, han callado durante toda la recogida de firmas como si fuera una ensoñación de esas que tanto alimentan en forma de fichajes imaginarios. Una dimisión en bloque, a esta altura de la película, sería su última impostura. Que apechuguen ahora.

Es una decisión arriesgada. Lo sé. No es descartable que los pobres socis octogenarios que movilizarán hasta en helicóptero, si es preciso, para tratar de salvar los muebles, impidan los 2/3 necesarios para activar el voto de censura. Pero es complicado. Sobre todo, si esos jubilados reparan en el hecho de que esta Junta tiene fecha de caducidad y no ven más razones para apoyar su permanencia. El covid tampoco ayuda a la causa oficialista. En cualquier caso, el referéndum tendrá un componente higiénico independiente del resultado innegable. Hay que enterarnos, voto por voto, hasta qué punto la masa social con derecho a sufragio activo, la que no firmó la moción y la que ni siquiera se enteró de su existencia (¡Cómo culparlos!), sigue bajo el influjo tóxico del neonuñismo sociológico. Si no sale adelante, la agonía del bartorosellismo se extenderá hasta el alargue, como si a la línea de meta llegara arrastrándose el dedo índice de la mano derecha independizado del cuerpo. Pero es democracia y existe el derecho a que una sociedad (deportiva) se suicide. Hay que contar cuántos están dispuestos.

Tras ser vapuleado por la estrella del fútbol mundial, en ese duelo en el que algún alma cándida sigue viendo vencedor al president, el mudo en jefe se ha convertido en poseedor del dudoso honor de tener el mayor grupo opositor jamás registrado. ¡No deja de ganar el campeón Bartomeu! Filfa, la del gran ganador, a la que ha dado pábulo todo desinformado, incluido un grupúsculo triste y chillón que no es capaz de poner freno, o un grito, a la mala praxis de sus medios y que luego va llorando los justificados señalamientos. Lo de los pájaros y las escopetas. Hay plañideras más creíbles en primero de actuación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s