Elemér Berkessy

Ficha técnica


Nombre completo:Elemér Berkessy Cöji
Apodos:Emilio o Emil
Fecha de nacimiento:20/06/1905
Lugar de nacimiento:Nagyvárad Imperio austrohúngaro - Wikipedia, la enciclopedia libre (des de 1918 Oradea Rumania)
Nacionalidad:Hungría HungríaRumaniaEspaña
Internacionalidades Hungría:7 (o 16 según él)
Goles Hungría:0
Altura:1,90 m
Posición:Centrocampista
Pie:¿?
Fichado:01/12/1934
Procedente:RC Paris Racing Club Paris
Coste:Libre
Debut:16/12/1934
Rival:FC Barcelona 4-0 Donostia FC
Partidos:33
Goles:3
Primer gol:24/03/1935
Rival:FC Barcelona 2-2 CD Espanyol
Temporadas:2
Inicio-Fin:1934-1936
Títulos:2
Destino:Le Havre AC AC Le Havre
Coste:Libre
Retirada:01/07/1938
Títulos totales:5
Fecha de fallecimiento:07/07/1993 (88 años)
Lugar de fallecimiento:Barcelona España

Palmarés


2 Nemzeti Bajnokság I Hungría:

Ferencvárosi TC Ferencvárosi TC: 1927/1928 y 1931/1932.
1 Magyar Kupa Hungría:

Ferencvárosi TC Ferencvárosi TC: 1927/1928.
1 Campionat de Catalunya :

FC Barcelona FC Barcelona: 1934/1935 y 1935/1936.
1 Copa Mitropa :

Ferencvárosi TC Ferencvárosi TC: 1927/1928.

Trayectoria


EquiposTemporadasCoste
CA Oradea1921-1923Libre
UCA ale Societății1924-1925Libre
FC Bihor Oradea - Wikipedia Bihorul Oradea1926Libre
Fulgerul CFR1926-1927Libre
CS Minerul Lupeni Jiul Lupeni1927-1928Libre
Ferencvárosi TC Ferencvárosi TC1928-1932Libre
Racing Club Paris RC France1932-1934Libre
FC Barcelona FC Barcelona1934-1936Libre
AC Le Havre Le Havre AC1936-1938Libre
Coste total0 M€

De Oradea a Budapest

Nació el 20 de junio de 1905 en Nagyvárad cuando la localidad todavía formaba parte del Imperio austrohúngaro. En 1918, tras la Primera Guerra Mundial, dicha ciudad fue absorbida por Rumanía y pasó a denominarse Oradea. Se halla cerca de la frontera húngara, a unos 12 kilómetros, al lado del río Crişul Repede (Sebes-Körös en húngaro).

De hecho, su carrera futbolística inicia en un club homónimo a su ciudad natal, el Clubul Atletic Oradea entre 1921 a 1923. En la 24/25 se mudaría a la ciudad de Petroșani para jugar en el UCA ale Societății siendo subcampeones de liga, al perder por 5-1 contra el Chinezul Timisoara, que tiranizaría el fútbol rumano entre 1922 a 1927.

Entre 1926 a 1928 pasó por el Bihorul Oradea, Fulgerul CFR y el Jiul Lupeni, con el que se volvió a quedar a un paso de alzarse campeón nacional, cayendo contra el Coltea Brasov por 3-2, rompiendo la hegemonía del Chinezul Timisoara que consiguió seis títulos de forma consecutiva.

De todas formas, su buen rendimiento era una evidencia y acabó llegando al Ferencvárosi, donde el fútbol de Austria y Hungría se impulsaba como la evolución de un nuevo modo de entenderlo, como oposición sistémica al estilo inglés.

Cambiando la historia

El dominio era total y en la 24/25 el Ferencvárosi perdió 14-2 ante el MTK Hungária FC, que sigue siendo la mayor derrota del campeonato. Sin embargo, en 1926 consiguieron imponerse a su rival, convirtiéndose nuevamente en campeones tras 13 años en blanco.

El fútbol se profesionalizó y ese primer campeonato, también lo alzaron las águilas verdes (Zöld Sasok). Elemér Berkessy llegaría en un curso histórico, al culminar un doblete nacional y también la Copa Mitropa, venciendo al SK Rapid Wien en el global por 10-6 en la final, siendo el primer trofeo internacional del club húngaro.

Toca insistir, que en aquellos años 20, el fútbol de la ribera del Danubio se enriqueció y tomó la vanguardia. Crearon un torneo a nivel de selecciones, la Copa de Europa Central (Švehla Cup o Dr. Gerö Cup), precedente más sensato de la actual Eurocopa. Un torneo sin una periodicidad fija y con sistema de liguilla que reunió en diferentes ediciones a las selecciones de Hungría, Austria, Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia, Italia, Suiza o Rumanía, siendo su gemela a nivel de clubes fue la famosa Copa Mitropa.

Las dos siguientes campañas sería subcampeón, por detrás del MTK Hungária FC y del Újpest FC que consiguió dos títulos consecutivos, arrancando su edad de oro, conquistando un total de cinco entorchados, dos títulos de la Copa Mitropa en 1929 y 1939, y también la Coupe des Nations 1930. No sería hasta la 31/32, en la que volvería a proclamarse campeón pero de forma absolutamente aplastante al vencer la totalidad de las 22 fechas que dispuso el torneo. Fue su última temporada en el club y en Hungría.

Precisamente, abandonar el país magiar, le supondría en cierto modo, no vestir más la camiseta del combinado nacional, tal como relata en una entrevista a Vicente Esquiroz en Mundo Deportivo afirmando que fue 16 veces internacional, por las 7 que se registran en la base de datos NELA, de entre 1928 a 1930.

Un magiar en París

Llegó al Racing Club de France Football, también conocido como Racing Club de París justo cuando se instaló en Francia el profesionalismo, tras un largo debate. Se impulsó la creación de un campeonato nacional de liga, ya que hasta entonces solo se disputaban varios torneos regionales, además de la Coupe de France.

Le denominaron Championnat National y estaba compuesto por dos grupos, de diez equipos cada uno, cuyos respectivos campeones se enfrentarían entre sí para dirimir el definitivo campeón. El RC Paris quedaría tercero del Grupo A por detrás del Olympique de Marseille y del que a la postre sería el definitivo campeón, el Olympique Lillois que vencería en el Stade Olympique Yves-du-Manoir en Colombes por 4-3 al AS Cannes, que fue segundo del Grupo B, pero accedería a la final por la descalificación del FC Antibes.

La siguiente temporada ya se adoptó el formato de grupo único, con 14 equipos, y el campeonato pasó a denominarse Division 1, nombre que se extendió hasta 2002 antes de cambiar a su nombre actual Ligue 1. Mientras que el FC Sète haría un doblete, conquistando Liga y Copa, el RC Paris, acabó undécimo, por delante del FC Sochaux-Montebéliard y descencieron el OGC Nice y otro conjunto capitalino, el Cercle Athlétique de Paris.

En un amistoso, en el Roker Park, se enfrentó contra el Sunderland AFC, perdiendo por un rotundo 5-2. Fueron inferiores pero realizó una asistencia y recibió elogios, destacando que a pesar de medir más de seis pies y a pesar de su volumen, era tan delicado como el jugador local Benny Yorston.

Vedette del fútbol

Llegó a Barcelona con la misión de alcanzar el nivel de calidad y la trascendencia de Agustí Sancho, pues José Carlos Castillo, Ramón Guzmán, Domènec Carulla o Patrici Arnau fueron destacados centrocampista contemporáneos pero no adquirieron dichas prestaciones.

Sancho era un volante de enorme creatividad y dirigió con su cerebro privilegiado los ataques del FC Barcelona. Su principal laguna era el sobrepeso, tan grande como su talento. Además, para las labores de intendencia ya tenía al eficaz y físico Ramón Torralba. Jugó doce temporadas entre 1916 y 1928 en aquel primer gran Barça, de los Samitier y Alcántara, solo interrumpidas por un paréntesis en la campaña 1922/23 en la que abandonó el club por desavenencias con la afición que criticaba su forma física.

El centrocampista austro-húngaro dejó con la boca abierta a los aficionados de Les Corts, siendo el primero en ser llamado vedette del fútbol para hablar de su elegancia y porte. Tenía una clase desconocida en el fútbol occidental y una precisión en el pase que dejaba boquiabiertos a los culés. Llegó al Barça en 1934 y jugó en el equipo blaugrana hasta el estallido de la guerra civil.

Cabe destacar la anécdota que se produjo en Mestalla en la tercera jornada de la Liga 1935/1936, donde el Barça de Patrick O’Connell se quedó sin el guardameta Josep Iborra al ser expulsado junto al valencianista Manuel Guijarro por una agresión mutua, quedando enzarzados tras una disputa, con un mordisco del meta y posterior manotazo del jugador che según narraron en La Región, aunque la versión de Iborra sería muy diferente. Los blaugranas fueron los peor parados al quedarse sin portero durante 80 minutos, sin posibilidad de poder sustituir a Iborra por otro jugador –el reglamento lo impedía–, siendo Berkessy quien pasó a situarse bajo palos.

Para sorpresa de todos, el vigoroso húngaro cuajó un gran partido y salvó al Barça en más de una ocasión. Solo erró en el gol del empate, a poco del inicio del segundo tiempo, cuando el balón impulsado por Amadeo Ibáñez se le escurrió de las manos. En la recta final del partido, nuevamente Josep Escolà, rubricó el definitivo 1-2.

Aquel curso se finalizaría con un quinto puesto en Liga, la consecución del Campionat de Catalunya y siendo finalistas de Copa de la Copa del Presidente de la República perdiendo contra el Real Madrid CF en Mestalla. Se disputó a partido único el día 21 de junio de 1936, menos de un mes antes de la sublevación militar-falangista en contra de la II República y el inicio de la guerra civil. Fue el último partido del mítico portero Ricardo Zamora, el resultado final de 2-1 fue en gran medida gracias a él, que realizó una parada imposible a un tiro de Escolá con tiempo reglamentario casi cumplido, lo que significó la victoria de los blancos por séptima vez en esta competición.

Emilio para los amigos

Los aficionados del Le Havre en Division 2 fueron los últimos que pudieron admirar su talento, consiguiendo el ascenso a la primera categoría del fútbol galo en el año de su retirada.

Tras colgar las botas fue un destacado entrenador. A inicios de la década de los 40 entrenó en su país al Tatabányai Bányász, Salgótarjáni Bányász, Szegedi VSE, a su querido Ferencvárosi TC y al Szegedi AK. En la Hungría que venció a Inglaterra en Wembley había cuatro jugadores, el defensa central Gyula Lóránt, los volantes József Zakariás y József Bozsik y el delantero centro Nándor Hidegkuti, fueron descubiertos y en sus primeros tiempos preparados por el propio Berkessy en este periplo.

También tuvo un periplo en Italia a las órdenes del ACIVI Vicenza, AS Biellese 1902, el Pro Patria Calcio coincidiendo con el famoso jugador y entrenador del Internazionale, Giuseppe Meazza y el Rosignano Calcio.

Volvió al inicio de la década de los 50 a España, para dirigir al Real Zaragoza al ser despedido en su regreso a Primera División, un mito del zaragocismo como era Juanito Ruiz que fue quien propicio el ascenso. En las 26 jornadas que restaban de campeonato, logró salvar al equipo del descenso, finalizando la Liga en una honrosa duodécima posición.

Pero la mayor gesta de Berkessy como entrenador del Real Zaragoza, se produjo una vez finalizada la Liga, concretamente en la Copa del Generalísimo.  El sorteo deparó un duro rival, el Athletic Club de Bilbao, que se acababa de proclamar subcampeón de una Liga que terminó ganando el FC Barcelona.  En el partido de ida, disputado en San Mamés, el conjunto de Berkessy nada pudo hacer cayendo por un contundente 3-0. La gran machada se produjo en el partido de vuelta disputado en Torrero tres días más tarde. Pitarch, Noguera, de nuevo Pitarch y Belló II, anotaron los cuatro goles del Zaragoza que dejaban fuera de “su” torneo a los leones.  La afición maña estalló en júbilo y solo el enfrentamiento entre el técnico Berkessy y Rosendo Hernández puso un borrón que prácticamente pasó inadvertido para el público.

De nada sirvió esta histórica remontada ya que el Zaragoza fue eliminado en Cuartos de final por el Valencia. Esa machada en la Copa frente al Athletic, le sirvió a Berkessy para firmar por otra temporada (la 1952-53) con 220.000 pesetas de ficha, 8.000 de sueldo y triples primas.  Berkessy, cuando fue licenciado, a pesar de ser la primera vuelta de la Liga y no haber ganado con él ni un solo partido, exigió que le garantizasen y le pagasen hasta la última peseta.  Dos directivos del Zaragoza tuvieron que firmarle personalmente unas letras que negoció el húngaro inmediatamente. Aquel equipo acabó descendiendo con otro ex FC Barcelona como Domènec Balmanya, con el que protagonizarían un buen culebrón al hacerse mutuas reprimendas por la valía de cada cual. También entrenaría al Real Avilés.

Fue pionero en Inglaterra al ser el primer técnico extranjero al aceptar el cargo del Grimsby Town. Dicho trabajo le llegaría a través del propio Jimmy Hogan, al que visitó y le explicó que quedaba un puesto vacante en Blundell Park. Quedaron impresionados con los métodos del húngaro y fue debidamente nombrado entrenador el 17 de noviembre de 1954. Impulsó novedosos métodos de entrenamiento pero su aventura se truncó al cuando el Ministerio de Trabajo se negó a otorgarle un permiso de trabajo. A pesar de su corta estadía, el The Telegraph informó que “ciertamente infundió nueva vida al club”.

Tras dos temporadas en Amberes para dirigir al Koninklijke Beerschot VAC, volvió a Barcelona para acabar su carrera como entrenador a los mandos del RCD Espanyol y el CE Sabadell. Echo raíces en la Ciudad Condal con su esposa y finalmente fue feliz dirigiendo un exitoso negocio de fabricación de frenos de automóviles y segmentos para coches, al esgrimir que su defecto es que siempre dice lo que piensa y que en muchos clubes no quieren un entrenador, sino un diplomático.

Años después el Ferencvárosi le rendiría homenaje, reuniendo todas las personalidades más destacadas del club de la época, con el presidente Pasan y el vicepresidente Kieber. También asistieron al acto, jugadores con los que compartió vestuario o que entrenó. Le hicieron varios obsequios, siendo una experiencia inolvidable para él. Unos días después, los antiguos internacionales húngaros le dedicaron otro homenaje con el patrocinio de la Federación.

Sus características como jugador fueron encomiables y en su época era un auténtico ídolo, pero al margen de sus virtudes deportivas, Berkessy encierra otras cualidades, muy humanas que le hicieron conquistar rápidamente las amistades de cuantos le conocen. Para los húngaros que han pasado por Barcelona, ha sido como un guía, un consejero y un maestro. En su país de origen se le quiere y se le recuerda. Fallecería un 7 de julio de 1993 en Barcelona, ciudad de la cual estaba enamorado.