Nico y Gavi en un momento dado

Repetía y repetía Johan Cruyff la expresión “en un momento dado” como muletilla a la hora de hablar en castellano. Lo hacía antes, durante o después de la frase que quería hilar, y daba un poco igual donde la encajaba que siempre quedaba bien. La usaba como el bote de la pelota en el baloncesto, de forma sistémica, prácticamente rutinaria. “En un momento dado” era la zona de confort de Johan, el lugar donde apoyarse en los momentos en los que el lenguaje le ponía en aprietos y necesitaba agarrarse a algo que le hiciera sentirse respaldado, sentirse seguro.

Seguramente otras expresiones igual de poco grandilocuentes y literarias no permanecen en nuestra memoria por mucho más tiempo, pero como todo lo que hizo o dijo Cruyff tiene un componente de misticismo elevadísimo, su arquetípica frase mantiene un valor incalculable solo por el mero hecho de recordarnos al holandés volador.

El Barça probablemente haya tocado el punto más lejano al cruyffismo desde que existe el cruyffismo

Este verano, en un momento dado, Leo Messi salió del Barcelona. El encargado de disfrazar el horrendo juego del Barça se fue y el equipo se quedó desnudo de fútbol. Episodios como el empate contra el Granada en el Camp Nou, todavía bajo las órdenes de Ronald Koeman, evidenciaron la orfandad total del Barça, que ese día llegó a jugar con Piqué, Araujo y Luuk de Jong como triple delantero centro en un partido bochornoso a todas luces, tanto por la propuesta futbolística como por renunciar abiertamente al estilo. El Alexanco de Johan llevado hasta la ignominia y la deshonra.

En una temporada de auténtica debilidad táctica e ideológica como esta en la que el Barça probablemente haya tocado el punto más lejano al cruyffismo desde que existe el cruyffismo, se ha dado el momento para que surjan de entre los escombros varios canteranos con talento y hambre, pero hay dos que destacan por encima del resto, y son de sobra conocidos; Nico y Gavi.

Ambos jugadores no son solo una grata sorpresa por su irrupción sino por su importancia dentro del campo. Entre ellos dos aportan una amalgama de posibilidades brutal, siempre bajo la máxima de que “si tú tienes el balón, el rival no lo tiene”

Aprovechando las largas lesiones de Pedri y Sergi Roberto, la intermitencia de Frenkie, la dosificación de Busquets y el estancamiento de Riqui, actualmente Nico y Gavi le sirven al Barça de discurso, recurso y excurso para su centro del campo. Pese al poco tiempo transcurrido desde su aparición, en este momento dado ya son el punto de apoyo en el que respaldarse en cualquier jugada, en cualquier partido, igual que para Cruyff lo era su famosa muletilla.

Futbolísticamente hablando, ambos jugadores no son solo una grata sorpresa por su irrupción sino por su importancia dentro del campo. Entre ellos dos aportan una amalgama de posibilidades brutal, siempre bajo la máxima de que “si tú tienes el balón, el rival no lo tiene”, Johan Cruyff dixit. El fútbol de Nico y Gavi parte de esta premisa, ya que poseen una gran habilidad técnica para esconder y aguantar el balón, una enorme destreza corporal y espacial para los controles orientados y cambios de ritmo y un conocimiento de los tempos casi genético que les hace saber cuándo acelerar jugadas y cuándo pausarlas.

La versión 2.0 de Nico y Gavi llegó con el cambio de entrenador. Enamorado a primera vista de los dos canteranos, Xavi se entregó a ellos como lo hizo Pep con Leo en su día

Otro de los axiomas de la filosofía cruyffista es el de formar a centrocampistas inteligentes, cosa que también cumplen Nico y Gavi. Son capaces de interpretar distintas posiciones, alturas y roles dentro de un marcado juego de posición, donde ellos ya instruyen más de lo que son instruidos. Además, comprenden a las mil maravillas los diferentes contextos de partido y en qué situaciones toca construir en ataque o ayudar en defensa, ya sea saltando a la presión, siguiendo a su marca o ayudando al lateral, especialmente Gavi, que se ha erigido como un prodigio defensivo sin parangón.

La versión 2.0 de Nico y Gavi llegó con el cambio de entrenador. Enamorado a primera vista de los dos canteranos, Xavi se entregó a ellos como lo hizo Pep con Leo en su día, y con el nuevo dibujo del 3-4-3 que está queriendo implantar el técnico catalán manifiesta a las claras que ellos son y deben ser la piedra angular del nuevo Barça. El Barça de los centrocampistas. 

Por ahora los dos están siendo la sensación del barcelonismo en este curso 21-22, dejando exhibiciones tanto en Cádiz, Vallecas, Kiev, Vigo, Pamplona o Sevilla como en el Camp Nou contra Levante, Benfica o Elche. De momento no sabemos cómo evolucionarán las carreras de Nico y Gavi en el fútbol de élite, pero sí que podemos tener la certeza de cómo nacieron. Fue en el momento en el que el Barça más necesitaba volver al camino de Johan Cruyff. Fue en un momento dado.

Foto: Víctor Salgado/FC Barcelona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s