Evan N’Dicka como alternativa

Se ha vinculado a Evan N’Dicka como posible fichaje del FC Barcelona en verano como agente libre, aunque renovará Marcos Alonso pero siendo Íñigo Martínez la primera opción si se decide fichar en dicha posición.

Artículo escrito por Mario HV.

Se trata de un central zurdo que casi siempre juega por la izquierda en la línea de tres típica del Eintracht Frankfurt. Con casi 120 partidos en Bundesliga, 35 en competiciones europeas y presencia en varias selecciones juveniles francesas, N’Dicka es un jugador con muchísima experiencia a sus 23 años. 

El francés tiene un perfil físico espectacular para un central. Además de su gran altura (1,95m) y su condición de zurdo, posee muy buena velocidad punta por su zancada y no le cuesta mucho alcanzar esa velocidad. Por contra, su altura le resta bastante agilidad, un hándicap que tanto él como su equipo intentan compensar con su manera de defender. A pesar de no destacar por su corpulencia, es un central muy difícil de superar cuando va al choque y su altura lo hace ganador en la mayoría de disputas aéreas. 

Su estilo de juego está condicionado a jugar en defensa de tres. Por un lado, tiene más libertad para abandonar su posición y salir a buscar al rival sabiendo que tiene la espalda cubierta y que si fuerza al rival a ir hacia adentro, normalmente va a haber superioridad de su equipo. N’Dicka es un central que se anticipa en muchas ocasiones, mostrando agresividad y buena lectura del juego, pero también favorecido por un sistema que minimiza los riesgos y lo protege en caso de fallo. En una defensa de cuatro debería mantener esa actitud proactiva pero afinando aún más ya que los fallos serían más costosos. 

Esta tendencia de N’Dicka a salir a anticipar y ser agresivo en la presión se ve muy bien en el siguiente gráfico. 

Por un lado tenemos las acciones defensivas realizadas con éxito cada 90 minutos, donde se sitúa en el 25% mejor de las grandes ligas de Europa. Pero incluso más importante es la otra métrica, que representa las intercepciones por 90 minutos ajustadas por la posesión del equipo, de manera que los centrales que anticipan muchas veces pero están defendiendo la mayoría del tiempo no tengan ventaja. 

En esta última estadística vemos que el central del Eintracht también se sitúa entre los mejores de Europa, sin llegar al nivel de jugadores top como Gvuardiol, Thiago Silva o Matip pero por encima de todos los centrales del Barcelona, con Koundé como el más cercano en este aspecto.

Por otro lado, al tener un lateral muy largo en su lado, N’Dicka se ve obligado a defender en banda más que un central en línea de cuatro. Dada su altura, no es un central especialmente ágil y tiene problemas en los giros. Estos problemas se acentúan cuando tiene que girar hacia su pierna derecha, tanto en el uno contra uno como para interceptar pases y despejar. Ahí, jugar en línea de tres le favorece mucho porque a su derecha suelen quedar dos centrales más algún centrocampista. Cuando sale a banda izquierda muestra buena orientación, forzando al rival a ir por fuera y aprovechando sus largas piernas para interrumpir el ataque, su velocidad para aguantar carreras o su fuerza para ganar duelos.

Esta dificultad en algunos duelos defensivos se traslada a las estadísticas también. En el gráfico de abajo vemos que N’Dicka disputa un alto número de duelos defensivos (7,12 cada 90 minutos) pero no gana un gran porcentaje de ellos (66,1%). Por comparar con un ex barcelonista jugando en un equipo de un nivel similar dentro de su liga, Jean-Clair Todibo disputa 6,97 duelos defensivos cada 90 minutos pero gana un 72,5% de ellos. Incluso Eric, denostado por su debilidad en los duelos, saca mejores resultados en este aspecto, por no hablar de Araújo, el mejor de Europa ganando el 80% de sus duelos defensivos.

Con su velocidad, N’Dicka puede cubrir la espalda de los otros defensas y llegar a hacer acciones defensivas clave incluso partiendo con desventaja. Se siente cómodo defendiendo arriba y con mucho espacio a su espalda. Se le ha visto cómodo corriendo carreras en campo abierto con jugadores velocísimos como Kartim Adeyemi o Heung-Min Son. 

Su lectura del juego es buena pero no excelente; en espacios amplios la velocidad de reacción y la colocación pierden importancia ante la velocidad (a Araújo le ocurre algo parecido al compensar cualquier error táctico con su exuberancia física), pero cuando defiende cerca de su portería, N’Dicka muestra más problemas. Si el central del medio de la línea de tres sale de su zona, N’Dicka suele estar más pendiente del extremo que del del rival que ataca ese espacio central desde la segunda línea y cuando la jugada es rápida y no hay espacios que le permitan corregir por físico, en ocasiones no llega a tiempo. Es un defecto en el que sin duda puede trabajar y que no le impide rendir a un alto nivel, pero un defecto al fin y al cabo que le puede costar a su equipo goles. 

N`Dicka no es un central superdotado desde un punto de vista técnico. Desde su posición tirado a la izquierda, tiene protagonismo en la salida de balón del Eintracht Frankfurt y cumple con su rol sin demasiadas estridencias. Si bien es cierto que tiene la intención de jugar hacia adelante y lo consigue aunque sea con pases simples, no tiene la calidad para romper líneas consistentemente o superar rivales desde la conducción.

Cuando se siente presionado, el primer instinto de N’Dicka es jugar largo por fuera, prácticamente despejando el balón, y le falta técnica para al menos darle una orientación que permita que un compañero convierta el despeje en algo positivo. Esto le suele ocurrir cuando recibe del portero o del central y en parte es debido a que no tiene clara la posición de compañeros y rivales antes de que le llegue la pelota, lo que lo fuerza a tomar la decisión menos arriesgada. 

Al jugar bastante escorado en salida de balón, aprovecha su velocidad para conducir en línea recta por fuera y tiene cierta calidad para hacerlo con la cabeza levantada y encontrar un pase cuando un rival sale a la presión, soltando el balón a un compañero cercano en el momento adecuado.

El estilo de pase de N’Dicka se aprecia bien en los siguientes gráficos. En el primero, encontramos la proporción de pases hacia adelante (pases hacia adelante/pases) y la agresividad de esos pases, medida como la proporción de pases hacia adelante que además son pases progresivos (definición de pase progresivo aquí).

Vemos como N’Dicka juega un 42,1% de sus pases hacia adelante,, situándose cerca del top 25% de los centrales de las cinco grandes ligas europeas pero lo hace con muy poca agresividad, sin romper líneas y sin avanzar mucho ya que solo un 28,3% de sus pases hacia adelante son además progresivos, uno de los datos más bajos. Vemos que otros centrales con gran salida de balón se sitúan con un porcentaje bastante más bajo de pases hacia adelante – sus equipos tienden a circular más lento y con más pases en horizontal – pero cuando juegan hacia adelante lo hacen con más agresividad y con calidad para romper líneas. 

En el segundo gráfico vemos exclusivamente cómo se compara N’Dicka con otros centrales a la hora de hablar de pases progresivos, tanto en cantidad como en porcentaje de acierto. 

Y una vez más, vemos que se encuentra muy lejos de los centrales punteros en este aspecto. Es normal que en cantidad de pases progresivos esté lejos de jugadores de equipos top como City, Chelsea, PSG o Bayern ya que el Eintracht no aglutina tanta posesión y ni N’Dicka tantos pases. Pero en precisión sí que está lejos de los top, completando solo un 62,9% de los 6,42 pases progresivos que intenta cada 90 minutos. Algunos ejemplos de jugadores de equipos con un nivel similar con un porcentaje de acierto mucho más elevado son Facundo Medina (Lens), Santiago Bueno (Girona) o Pau Torres (Villarreal). 

Evan N’Dicka es sin duda una oportunidad de mercado para el Barcelona pero no se puede ver como una solución a los problemas en la línea defensiva. Su altura, velocidad en espacios abiertos y agresividad para salir a buscar rivales y defender hacia adelante combinados con la gran experiencia que tiene para su edad – centrales de su edad como Araújo, Bastoni, Konaté o Tapsoba están muy lejos de su cantidad de partidos al máximo nivel – hacen de él una apuesta interesante. Pero el equipo que decida tomar esa apuesta debe saber que viene de un sistema de juego que destaca sus fortalezas y esconde sus debilidades y que técnicamente no es un jugador destacado, por lo que su adaptación puede ser difícil. 

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